Lo infinito nos es ajeno. 1.000.000.000.000 galaxias se estima que componen el universo. 400.000.000.000 estrellas posee la Via Lactea. Los posibles soles ascienden a 4.000.000.000.000.000.000.000.000Multiplicando por 10 a esta cifra, llegaríamos a los planetas estimables, de ser nuestro sistema solar un promedio.
Y yo soy uno entre 6.000.000.000 habitantes
de uno entre 40.000.000.000.000.000.000.000.000 posibles planetas.
Como cada uno de esas 6.000 millones de personas que habitan la Tierra, tengo un cerebro que interrelaciona 100.000.000.000.000 conexiones neuronales.
Cerebro que procesa 400.000.000.000 de bits de información por segundo, pero sólo retiene 20.000. Unicamente esos veinte mil conforman mi realidad.
Solamente en los Estados Unidos de América, 426.000 celulares en excelente estado de funcionamiento son descartados diariamente, cambiados por modelos más nuevos. Icono de una sociedad de consumo que tiene a la guerra como uno de sus negocios más rentables.
Fue el arma más destructiva de la Segunda Guerra Mundial, matando a más de 230.000 personas. Ahora, 58 años después, el Enola Gay, el avión que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima va a ser exhibido en el museo aéreo y espacial de Smithsonian, En Washington.
El recientemente reensamblado bombardero B-29 fue mostrado a la prensa en un hangar del museo, que abrirá sus puertas al público el 15 de diciembre.
El Enola Gay arrojó una bomba atómica apodada ”Little Boy”, sobre la ciudad y puerto japonés de Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Causó la muerte de más de 140.000 personas y dejó decenas de heridos desfigurados y afectados por la radiación, que les causo enfermedades crónicas y elevó la cifra de muertos a más de 230.000.
El avión tiene una emvergadura de ala de 43 metros y un peso de 62.370 kilos, por lo que el museo necesitó 300.000 horas de trabajo para restaurarlo.
Las bombas convencionales de la segunda guerra mundial recibieron el calificativo de revienta manzanas. Se llenaban con 20 toneladas de TNT y podían destruír una manzana de casas de una ciudad. Todas las bombas lanzadas sobre todas las ciudades en la segunda guerra mundial sumaron unos dos millones de toneladas, dos megatones de TNT.
A fines del siglo XX, dos megatones era la energía que se liberaba en la explosión de una sola bomba termonuclear más o menos del montón. Una bomba con la fuerza destructiva de la segunda guerra mundial.
Durante la guerra fría se llegó a una potencia de 10.000 megatones.
El gasto militar mundial anual es de 1billón de dolares.
Una manzana promedio de Buenos Aires alberga unas 5100 almas las cuales dejan de vivir en forma instantánea frente a la caida de esa vieja bomba de 20 toneladas de TNT. La simple bomba termonuclear del montón tiene la capacidad de deshacer 510.000.000 vidas en un instante.
La potencia destructiva a la que arribó el hombre puede cobrarse 5.100.000.000.000 de vidas, mientras que la población mundial es de 6.000.000.000 de personas.
Desde el año 1.000 d.c. hasta el 2.000 se calcula que las guerras han causado unos 148 millones de víctimas, casi las 2/3 partes durante las contiendas habidas en el siglo XX. Hasta la primera mitad de este siglo, se estima que 9 de cada 10 víctimas eran soldados; en la segunda mitad esta proporción varia hasta que, a finales del siglo XX, 9 de cada 10 víctimas en los conflictos armados son civiles.
Uno entre 6.000.000.000 de habitantes de 1 entre 40.000.000.000.000.000.000.000.000 posibles planetas, sin embargo, la vida es sagrada, nadie tiene derecho a quitarla ni tampoco siquiera a joderla.
